Zeus es el rey de los dioses en la mitología griega, además de ser el dios del cielo y el que provocaba los fenómenos atmosféricos, como la lluvia, el rayo o el trueno. Sus símbolos son el águila y un haz de tres rayos.
Zeus era el hijo menor de Cronos y Rea. Cronos sabía por un oráculo que su hijo lo destronaría, al igual que él mismo hizo con su padre Urano. Para evitarlo, Cronos se tragaba a todos sus hijos nada más nacer. Cuando nació el sexto, Rea evitó que se lo tragara dándole en su lugar una piedra, que Cronos engulló sin sospechar nada, y puso a su hijo al cuidado de los curetes de Creta, sacerdotes guerreros que con sus estrepitosas danzas, durante las cuales chocaban sus armas, ocultaban los llantos del niño. Allí, Zeus fue amamantado por la cabra Amaltea.
Cuando creció, Zeus se rebeló contra su padre. Le dio un bebedizo para que vomitara a sus cinco hermanos (Poseidón, Hades, Hera, Deméter y Hestia), que aún estaban vivos al ser inmortales, y juntos lo echaron del Olimpo. Los tres varones, Zeus, Poseidón y Hades, se repartieron a suertes el mundo. A Zeus le tocó el cielo, a Poseidón el mar y a Hades le correspondió el Mundo Subterráneo