lunes, 23 de abril de 2012

La historia de Sant Jordi  remodelada

Una vez, en un pueblo muy lejano, un dragón que tenía mucho hambre va hacer un trato con un pueblo que es que lo alimentarían con animales (ovejas,vacas etc..) hasta que un dia el pueblo se va quedar sin animales. Entoces, por sorteo, el dragón va ir comiendose a las niñas del pueblo hasta que un dia le va a tocar  a la hija del rey. El rey no quería que el dragón se la comiese pero la reina tenia que aceptar porque era el tratado que tenían hasta que el día llegó un caballero que llegaba en un ferrari con armas y le comenzó a disparar al dragón. Cuando el dragón salió volando y con la bola que tenía en cola de pinchos le atizó al coche y el caballero saltó, el coche quedó destruido el caballero cogió un RPG y se lo lanzó cuando le dio en las alas y el dragón cayó hacia abajo y ya no podia volver a volar, el dragón se enfadó mucho cogió una de las armas del caballero y lo mató  a la reina la violo y la mato

lunes, 16 de abril de 2012

En un pueblo de Rubí ocurrieron estos hechos cuya noticia llegó hasta el periódico. A mí me lo contó alguien del mismo pueblo.
Cinco chicos se reunieron en una vieja y solitaria casa abandonada en mitad de tierras de huerta con el fin de hacer espiritismo.
Lo prepararon todo, comenzaron, y como en cada sesión que se precie, uno de ellos, el portavoz, hizo la cuestión de inicio: si hay alguien que te moleste aquí, dinos quien es y se irá.
El vaso indicó dos nombres, los dueños de los nombres se miraron sorprendidos y se despidieron de los otros tres. Volverían al pueblo caminando. Ya se verían más tarde.
Dejaron a los otros tres con su sesión de espiritismo y conversaron por el camino. Cuando llevaban unos cien metros andados escucharon un ruido y se giraron: la casa caía derrumbándose sobre los tres chicos que se habían quedado en la sesión espiritista. 
                                                                

VIAJE SIN CONCIENCIA

                                                    
En los años setenta, un par de amigas viajaban por la vieja carretera de Ademuz en dirección a La Eliana, un pueblecito -entonces pequeño- con mucho terreno de chalets para veraneantes. Allí una de ellas tenía una casa y era donde se dirigían.
Era por la tarde y conducían con tranquilidad cuando el coche comenzó a hacer cosas raras. La radio se encendió de pronto y una brillante luz blanca se puso sobre ellas. Perdieron el conocimiento ambas, o al menos aseguraron no recordar absolutamente nada.
Al despertar estaban en el chalet, dentro del coche. Salieron aturdidas de él sin recordar cómo habían llegado hasta allí, y al salir comprobaron que el coche estaba como loco: el limpiaparabrisas estaba en marcha, los intermitentes se encendían y apagaban...
Jamás supieron lo que pasó y cuánto tiempo duró aquello, tan sólo podían recordar que salieron a mitad de tarde y que cuando despertaron era de noche y habían llegado a la casa.
¿Abducidas? Seguramente sí.